Un millón de gotas

La primera gota es la que empieza a romper la piedra.
La primera gota es la que empieza a ser océano.

Igual que en los versos de este poema ruso, con la primera página comenzamos a romper la piedra y cuando cerramos la última estamos, sin darnos cuenta, sumergidos en lo más profundo del océano. Allí nos ha llevado Víctor del Árbol, de la mano unas veces, del cuello otras, sintiendo como nos vamos hundiendo pero incapaces de impedirlo, como les pasa a los personajes de la novela.
Un millón de gotas es una novela difícil de clasificar, claro que esto pasa por esta manía nuestra de querer meter cada cosa en su sitio. Difícil de clasificar, decía, porque es una novela de intriga clásica, pero también es una novela histórica, pero no es una novela de intriga histórica. Podría, incluso, haber sido dos novelas y sin embargo es una con la riqueza y la complejidad de las dos. Hay quien también la considera una historia de amor, aunque eso ya depende de qué se entiende por amor.
La primera gota cae en la piedra cuando Gonzalo Gil, tras varios años de no tener noticias de su hermana Laura, recibe la noticia de su suicidio. Hasta ese momento Gonzalo era un hombre más, que arrastraba una vida que no terminaba de encajarle, pero sin la fuerza suficiente para dejar de ser lo que es, o lo que le ha tocado ser: un abogado del montón, siempre presionado por la sombra del exitoso y manipulador abogado que es su suegro, padre de una niña y un chico adolescente con el que no sabe hablar y esposo de una mujer que quiere una vida burguesa y ordenada y de la que se va distanciando cada día.
La muerte de Laura irrumpe en su vida y lo devuelve a un tiempo lejano, a su infancia y a los recuerdos de una hermana mayor que le quería y le cuidaba. Hace años que no se veían, pero su muerte despierta todos esos recuerdos y ya no puede desligarse de ella. A partir de aquí Del Árbol desarrolla una intriga compleja en la que siguiendo los pasos de Laura, Gonzalo tiene que volver a su infancia y, mucho más atrás, en el pasado de su familia y, en especial, en el de su padre, Elías Gil un héroe de la resistencia contra el fascismo.
Con un control absoluto de la trama y del ritmo narrativo el autor nos lleva de la actualidad al pasado de forma alternativa y cada cambio es una gota. Y así, gota a gota, nos arrastra hasta lo más profundo y oscuro del alma humana, si es que se la puede llamar así cuando se alcanzan cotas de indignidad insoportables. No se regodea en lo inhumano o en la crueldad pero no escatima la verdad ni esconde nada.
Es un libro largo, casi setecientas páginas, de ritmo pausado, pero en ningún caso lento. Se lee con la avidez que impone la intriga pero a la vez con la pausa que requieren los hechos más graves que nos hablan del poder y la maldad. La publicidad dice que es una historia de de ideales traicionados, yo creo que de lo que  nos habla es de la mentira y, sobre todo, del miedo. El miedo es lo que está más profundo en cada ser humano y eso es lo que nos mantiene vivos: miedo a perder, primero, la vida y luego todo lo demás, todo aquello con lo que la llenamos. Si el miedo nos lleva a mentir estamos perdidos.
Un millón de gotas ha sido un verdadero descubrimiento, una lectura intensa y un autor a quien no perder la pista.

Del Árbol, Víctor
Edt. Destino
ISBN: 9788423348138
Págs. 668

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12 comentarios

Archivado bajo Reseñas

12 Respuestas a “Un millón de gotas

  1. No me extraña. Un millón de gotas es un libro magnífico sin lugar a dudas.
    Víctor escribe trasladando un sentimiento al lector que pocos logran
    Besos

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  2. Leo estupendos comentarios sobre este escritor y, sobre todo, este libro. En algún momento me tendré que poner con él, no queda otra…
    Buena reseña 😉 Besucos.

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  3. MEG

    De l omejor que leí al año pasado. Este autor es grande! Un besote!

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  4. Lady Aliena

    Últimamente oigo hablar mucho de este autor. Me estoy planteando ponerme con él. Un beso.

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  5. Yo soy de las que se saturan viendo el mismo libro, y por las nubes, en todos los blogs. Veo que en este caso mis prejuicios son erróneos. Tomo, sí, buena nota, de esta estupenda reseña.
    Besos,

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    • A mi también me pasa, por ejemplo a “Canciones de amor a quemarropa” le estoy cogiendo una manía que seguro que no se merece. Creo que si vences tu resistencia te gustará, pero nunca se sabe porque llegar con muchas expectivas nos hace decepciona muchas veces.
      Un beso

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  6. Marilú

    Es verdad que se ha visto tanto que ya agota pero merece la pena, me duró apenas nada y le sigo la pista al autor, el siguiente será Respirar por la herida.
    Besos

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