Archivo de la etiqueta: Conrad Joseph

El corazón de las tinieblas

El corazon de las  tinieblasEl corazón de las tinieblas probablemente sea la obra más conocida de Joseph Conrad, aunque seguramente dicha fama corresponda más a la magnífica adaptación cinematográfica de Francis Ford Coppola que al propio libro, sin querer negarle con ello su calidad literaria.

El prólogo comienza diciendo que aproximarse a la obra “no es asunto fácil, en buena medida porque es uno de esos relatos fieles a un principio de construcción engañosamente sencillo, que sin embargo saben albergar lo que es central en las preocupaciones del hombre contemporáneo”.  Estoy totalmente de acuerdo con este análisis, aunque yo debo reconocer que me ha resultado prácticamente imposible llegar a ese núcleo en el que se encuentran “las preocupaciones del hombre contemporáneo”.

A partir de la experiencia de Conrad como marinero, El corazón de las tinieblas nos cuenta una trama sencilla: estamos a finales del siglo XIX y Marlow, capitán de un pequeño vapor de una compañía europea, se adentra en la selva africana en busca de Kurtz, agente comercial de un puesto interior que ha caído enfermo y a quien debe relevar. A medida que asciende por el río Congo y se interna en la selva descubre el verdadero comportamiento de la compañía y de sus agentes que están llevando a cabo una verdadera rapiña. La oscuridad del río y de la selva acompañan el descubrimiento de la oscuridad de los hombres que se consideran a sí mismos civilizados y que sin embargo no tienen límites en su avaricia.

Me ha gustado mucho la utilización del lenguaje y la capacidad para transmitir el desasosiego y la angustia generados por la naturaleza. Sin embargo no me ha parecido tan destacable la capacidad para trasladar la oscuridad  del corazón de los hombres. En realidad yo lo buscaba, porque eso es lo que esperaba de la obra, pero no lo he encontrado. Es como si me faltara información. Desde luego, esto debe ser culpa mía pues la calidad del libro y su consideración como obra maestra es incuestionable. Lo mejor será hacer una relectura pasado algún tiempo. Aunque también podría ser que simplemente que a mí no me guste, aunque esto no pueda decirse de las obras consagradas.

2 comentarios

Archivado bajo Reseñas